lunes, 13 de agosto de 2012

Ven cercana la hora de darse el 'sí'

Esta historia comienza con una jovencita que le entrega un beso a su pareja. Mientras sus labios se encuentran parece como si a los demás nos hubiera tragado la tierra. A lo lejos, unos pocos testigos los contemplan sentados cerca a la fuente de aguas danzantes del Parque Urbano.

Pero para ser más francos, esta historia había comenzado mucho antes con algunos retrasos. Claudia -con su cabello negro arrastrado por la brisa- esperando. Sus amigas afanadas cargando de un lugar a otro una bandera de casi tres metros de largo y dos de ancho. En ese otro instante, todo se movía más rápido. La proximidad del mediodía parecía un llamado inevitable a cualquier punto lejano.

Ahora el tiempo parece amarrado en su reloj. Como si el olor de su cabello, y el rojo de sus labios iguales a cerezas fueran para siempre. En otras circunstancias, alguien se hubiera interesado en ese reloj, o en escuchar la historia de la manilla que porta en su mano izquierda, y dice “Pride”. O se habría detenido a mirar a Claudetta, la otra joven que le devuelve el beso. Pero no lo hacen. O pretenden no hacerlo.

Lo más llamativo les resulta esa bandera. El arcoiris encerrado en una tela. Para las chicas, lo dijeron después, el mero acto de quererse en un espacio público representa una victoria. Asumir su sexualidad, explican, es ejercer su libertad, y reivindicar sus derechos.

Prohibido los abrazos. La discriminación las llevó al activismo. “Vivir una de esas experiencias te hace recapacitar”, cuentan. Para ambas los prejuicios de algunas personas no deberían intervenir en su relación. Por eso han tenido problemas con micreros, guardias de seguridad y también en la universidad. “Nos piden que nos retiremos solo porque nos ven abrazadas”, agregan. Ambas son miembros del Colectivo Igualdad, una organización que aglutina a la población LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y travestis).

Todo por la Coca Cola. La pareja lleva una relación democrática. Se turnan para hablar. “Mañana cumplimos cuatro años y cuatro meses”, cuenta una. “Nos conocimos en el colegio. Primero nos hicimos muy amigas”, dice la otra. “Cuando nos peleamos nuestras amigas nos piden que nos calmemos”, dice Claudette. “En mi casa la adoran. Mi abuela y los hermanos la reclaman si no viene. Cuando voy a su casa su mamá nos trata bien”, agrega Carla. En 2009 hicieron el primer amago de casarse. Entre la comunidad el matrimonio es por ahora una cuestión simbólica, pero igual se celebra.

Por entonces una promoción de Coca Cola otorgaba Bs. 5.000 a los ganadores. Ellas participaron con la idea de utilizar ese dinero para la fiesta. Acumularon la mayor cantidad de tapas posibles y sus amigos las ayudaron. Pero perdieron.

Historia de taxi. Al otro lado de la ciudad, Horacio asegura que está casado aunque no tenga los papeles. Es un residente paceño de 39 años comprometido con Pablo, un joven nacido en esta ciudad. Ambos son profesionales, el primero es un ingeniero comercial y el otro industrial, pero para ganarse la vida manejan un taxi. “Es mi esposo”, asegura, pese a que no existe ningún documento que lo confirme. “Ante los ojos de nuestros amigos estamos casados desde hace cuatro años”.

Decidieron alejarse de muchas empresas porque según dicen se cansaron del discurso discriminador y machista. Su fiesta fue pequeña. Apenas 60 personas, asegura Horacio. Pese a que aún vive con su madre, cuenta que ya tienen un terreno juntos en las afueras de la ciudad. “Mi madre es mi principal opositora. A veces la escucho hablando por teléfono con sus amigas. Diciendo que no le gusta nada de lo que hago, y que no pierde las esperanzas de que cambie. No la soporto”, reconoce.

"Sex appeal". Pese a su baja estatura, Horario no supera los 1,69 metros, tiene una contextura fuerte. “No me gusta lucir afeminado. Me gusta lo masculino. A veces la gente me dice que no parezco de ese tipo de personas, pero yo les respondo, sí, soy bien mariquita”.

Proviene de familia humilde. Por eso, asegura, siempre fue muy trabajador. Cuando era más joven tuvo un par de “cortejas” o enamoradas, pero con ninguna llegó a tener relaciones sexuales.

- ¿Con ninguna?-
- Ninguna.
- Pero alguna le debe haber pedido algún contacto después de un tiempo.
- La verdad no soy así. Estuve hasta seis meses con una mujer y nada. Supongo que de alguna manera ellas se daban cuenta.
- ¿Y con su primer pareja cuánto demoro?
- Uy, desde el primer día.

Se dice de ellos. De acuerdo a un estudio realizado por Ipsos Apoyo en junio de 2012, hablando del tema de legalización de matrimonios entre personas de ambos sexos; se observa a nivel nacional un rechazo que promedia el 62% en la población del eje troncal, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. En ese sentido, La Paz registra el menor porcentaje de rechazo con la legalización de estos matrimonios llegando al 54%, seguido por Cochabamba con 63% y Santa Cruz con 63%. En el caso cruceño un 25% está de acuerdo con la aprobación del matrimonio legal, y el 12% no precisa, sumando un 37% de personas que en definitiva no rechaza esta posibilidad.

De acuerdo a Henry Peralta, director Fundación Igualdad LGBT, este porcentaje que bordea el 40% no es negativo tomando en cuenta que no se ha realizado ningún tipo de campaña mediática. "La sociedad lo entiende porque es una realidad. Algunos tienen un hermano gay, una hermana lesbiana, o amigos", explica. En ese sentido observa que el escenario se proyecta para encarar una campaña de sensibilización que busque explicar sus preocupaciones a las demás personas.

¿De matrimonio ni hablar? Un estudio de Derechos Humanos realizado en 2011 por la Fundación Igualdad, a cargo de Creative Consulting, en el eje troncal, evidencia que por cada 100 miembros de las poblaciones TLGB, 60 miembros se unirían legalmente a su pareja, otros 30 "tal vez sí o tal vez no", y solo 10 miembros no lo harían.

En base a estos datos, e historias similares a las que narramos, este año se presentaron dos propuestas en la Asamblea Legislativa Plurinacional. La del "matrimonio civil igualitario", presentado por la Coalición Boliviana de Organizaciones de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Travestis (Coalibol); y el proyecto de Ley de Convivencia de personas del mismo sexo, presentado por la diputada de Convergencia Nacional (CN), Erika Claure, y actualmente en debate.

"No queremos una Ley que solo nos reconozca la convivencia. Si no somos diferentes queremos tener la oportunidad de casarnos como cualquier persona y acceder a los mismos derechos", observa Albanella Chávez Turello, activista de la Red de Mujeres Lesbianas y Bisexuales de Bolivia (Red LB Bol). Mientras la diputada de CN, insiste que lo importante es consolidar un avance, y asegura que actitudes intransigentes solo generan división. "Nuestra población no deja de ser conservadora, así que hay que ir paso por paso. Y el primer paso es que se respete la convivencia con la protección de sus derechos (bienes, seguro médico, créditos, etc). Si se plantea matrimonio obvio que se obtendrá el resultado de esta encuesta (60% de rechazo)", asegura.

Cambio de visión. De acuerdo al sociólogo Jean Paul Feldis, en los últimos diez años se ha instaurado un nuevo pensamiento pluralista. "Antes existía un pensamiento único. Hoy se mira todo diverso: desde lo cultural, étnico, político, y por supuesto de género. De la misma manera el fenómeno migratorio del exterior trajo nuevos pensamientos. Y cabe destacar el trabajo que realizan los organismos locales como el Colectivo Rebeldía o la Casa de la Mujer", dice. De acuerdo al docente de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), la tendencia tradicional de las iglesias, que son muchas, y la cantidad de fieles que aglutinan, se constituyen en su principal resistencia.

La opinión de la Iglesia. El matrimonio y la familia la hacen dos personas de diferente sexo. “Esto es por naturaleza. Nosotros respetamos la posición de las personas homosexuales, pero también pedimos que se respete el concepto del matrimonio”, explica Erwin Bazán, vocero de la Iglesia. Para el representante, los conceptos en que se asienta la sociedad no pueden moverse porque "sería como cambiar la ley de la humanidad". "Hay un error filosófico en el pedido. Va contra los conceptos de familia y matrimonio como instituciones heterosexuales. No podemos en nombre del derecho legalizar cualquier tipo de libertinaje", señala. De la misma manera, recuerda algunos de los roles que caracterizan a este tipo de unión: procreación, educación de niños, y transmisión de valores, entre otros.

El significado de los colores

La bandera "arco irirs" fue original diseñada por Gilbert Baker. Flamea por primera vez en el Festival del Orgullo de San Francisco, el 25 de junio de 1978. Consistía de ocho colores, cada uno con sus significados. El 27 de noviembre de 1978, para la San Francisco City Supervisor Harvey Milk, la demanda de la bandera se acrecentó.

Durante los años 1980, la bandera incrementa aún más su popularidad a nivel nacional en los Estados Unidos y posteriormente fue haciendo apariciones en el ámbito internacional.

Cada color guarda un significado: Rosa, sexualidad; rojo, vida; naranja, salud; amarillo, luz del Sol; verde, naturaleza; turquesa, magia; azul, serenidad; violeta, espíritu.

Una causa con historia nacional

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