domingo, 21 de octubre de 2012

Pequeño buffet de boda

Se ha revolucionado la forma de ofrecer comida en una boda. Sentarse a esperar que te lleven el plato a la mesa o hacer una larga fila para el buffet pasaron de moda: lo nuevo es crear “islas de comida” con porciones pequeñas donde la gente acuda cuando lo desee, explica la consultora en buffet gourmet de comida novoboliviana Rita del Solar.

Es más práctico que los organizadores del evento hagan colocar unas cuatro o cinco mesas repartidas por todo el ambiente con variedad de bocaditos, entre salados y dulces.

Del Solar manifiesta que antes las personas se preocupaban mucho en que si tenían 300 o 500 invitados, todos deberían estar bien sentados y muchas veces no había el espacio necesario. Actualmente se deben preparar sólo algunas mesas para las personas mayores que necesitan estar sentadas. Unas pequeñas islas, tipo salitas de estar, donde esté alguna de las mesas con bocaditos, servirá para que grupos de personas se reunan a conversar y se vayan retirando paulatinamente dejando el lugar a otras.

“Esto ayuda incluso a que parezca que hay más comida y no se desperdicie, porque los comensales comerán lo que deseen las veces que quieran, lo que no ocurre con el plato servido”, comenta Del Solar.Este tipo de distribución de los alimentos ayuda a prescindir de los meseros y evita que los comensales vegetarianos o con gustos especiales pasen un mal momento, pues podrán comer sólo lo que deseen. Entre la variedad de bocaditos se pueden elegir pequeños trozos de cerdo, un plato tradicional de la buena suerte, pollo, res y pescado. “En la misma mesa se deben colocar platos pequeños y bandejas de plata elegantes” para que cada quien se sirva lo que desee, sugiere la experta.

En otra isla debe ir una variedad de quesos y paté, y en otra, bocaditos picantes o dulces con chocolates. Otra mesa con sushi es buena opción.La consultora sugiere que para cuando avance la noche se ofrezca un fricasé caliente o sopa de cebolla. “Queda muy bien en la madrugada, en porciones pequeñas que deben ser servidas por cada invitado”.

“Las tortas ahora pueden ser más alegres que las clásicas blancas y llevar luces de color, flores naturales, fuentes de agua y todo lo que se les pueda ocurrir, pero con muy buen gusto”, dice la experta.Por otro lado, Iván Gandarillas, coordinador de eventos del hotel Calacoto, asegura que lo tradicional aún tiene peso en este tipo de eventos. “Como siempre, y de acuerdo con la solicitud del cliente, se prepara el platillo a elección y se les da a escoger si quieren la comida servida en la mesa o un plato buffet”.

Gandarillas además expresa que lo innovador es la llamada “la hora loca”, que consiste en que de 12.00 a 01.00 los novios aparezcan con antifaz y globos para repartir cornetas de papel para divertir a los invitados.

Fuente: Rita del Solar, consultora en comida buffet novoboliviana; e Iván Gandarillas, coordinador de eventos del hotel Calacoto.

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