lunes, 11 de septiembre de 2017

Juan René Quintanilla y María Esther Alba se casaron sobre la nieve del Huayna Potosí



Han regresado a su “templo” después de 33 años. No hay tanta nieve como aquella vez que se aceptaron como marido y mujer, pero ellos demuestran a cada instante que se mantiene el mismo sentimiento. Aquel domingo 26 de agosto de 1984, Juan René Quintanilla Guerra (ahora de 70 años) y María Esther Alba Belmonte (58) se casaron, pero no dentro de una iglesia ni en un jardín, sino en el Huayna Potosí, a más de 5.000 metros de altura.

Después de todos esos años han regresado a los pies de un glaciar. Sus miradas se cruzan cómplices, hablan en voz baja y sonríen, como si en ese breve momento rememoraran el tiempo que han estado juntos y también la vez que se conocieron.

“Tenemos orígenes deportivos”, describe el novio, pues mientras María es una apasionada por el voleibol, Juan se dedicaba al andinismo. Esos gustos fueron determinantes para que se acercaran.

A inicios de los años 80, María trabajaba en Samapa (Servicio Autónomo Municipal de Agua Potable y Alcantarillado) como analista programadora, encargada del procesamiento de facturas, planillas de sueldo y todo el tema contable. Su vida transcurría tranquila hasta que Juan llegó a la empresa como jefe de sistemas.

Al poco tiempo de estar en la compañía pública, el ejecutivo invitaba a sus compañeros de trabajo a salir en excursiones a cualquier lugar fuera de la ciudad. “Eran cosas nuevas para nosotros”, dice María.

Juan evita decir cuándo fue que se enamoró de su colega de trabajo. Tal vez fue a primera vista. Lo cierto es que sabía cómo acercarse a su futura esposa. En una de las salidas entre compañeros, él le propuso que escalaran juntos un nevado. Ella aceptó la invitación, con la condición de que ambos practicaran el deporte que le gusta a ella: el voleibol. “En mi vida había tocado una pelota”, admite el esposo.

El analista es metódico, persistente e inteligente. No solo armó un partido, sino que “organizó un campeonato con las fábricas de fósforos, Monopol”, sonríe la esposa. Acerca de las razones por las que hizo todo ello, él responde con un simple y contundente: “Es que ella me embrujó”.

Como Juan cumplió su parte, y con creces, María le acompañó a uno de los picos cercanos de Chacaltaya para aprender a escalar y esquiar. De esa manera, en poco tiempo encontraron cada vez más elementos afines y admiraciones. Por ejemplo, ella resalta que su marido es “una computadora andante”, porque lee tanto que se puede desenvolver en cualquier escenario; mientras que él resalta de su cónyuge “la delicadeza de su ser, su capacidad para poder ordenar los datos”.

“País al que viajo, país en que subo todas las montañas que están sobre los 6.000 metros”, asevera Juan. En una de esas aventuras llegó a la cima del Popocatépetl (México), en cuyo descenso observó que una pareja se casaba en el nevado y deseó que su matrimonio fuese igual.Al tercer mes de 1984, el andinista visitó a la madre de María para decirle: “Señora, me voy a casar”. Ella puso reparos, pero de inmediato él aclaró: “Señora, no le estoy pidiendo permiso, le estoy informando la decisión que he tomado”.

Era marzo y el hombre quería desposarse lo antes posible, pero su novia puso como requisito que respetara su número cabalístico. “Cuando juego voleibol utilizo la polera con el número 8”. Por esa razón exigió que el matrimonio se llevara a cabo en una fecha que tuviera relación con ese número. Después de hacer cálculos y combinaciones, decidieron que la fecha iba a ser el 26 (por la suma de ambos números que da 8), de agosto (el octavo mes).

Como Juan no quería casarse en una iglesia, también puso su condición: que la ceremonia religiosa se oficiara en el Huayna Potosí. Había dos razones para ello: su experiencia en el Popocatépetl y el cariño que tiene por el sacerdote jesuita Gustavo Iturralde, quien fue su maestro en el andinismo y con quien había formado el grupo de escalada Dios y Montaña, quien murió en una cabaña a los pies del cerro. Ambas solicitudes fueron aceptadas y los novios se concentraron en invitar a familiares y amigos para ir al nevado. El punto de encuentro era la puerta del cine Monje Campero (El Prado), a donde llegaron los miembros del Club Andino Boliviano (CAB) y del Club de Excursionismo, Andinismo y Camping (CEAC), además de escaladores franceses e italianos, amigos universitarios y compañeros de trabajo. En un inicio fueron dispuestos tres buses para transportar a la gente, pero tuvieron que contratar un cuarto debido a la gran cantidad de asistentes.

Bendición. Imagen reciente de la familia Quintanilla Alba.

Igual que aquella mañana de 1984, 33 años después —el jueves 17 de agosto de 2017— cae una llovizna cuando Juan René y María Esther están a punto de regresar al Huayna Potosí, al mismo lugar donde contrajeron matrimonio. Al pasar la tranca de Milluni, ella mira al horizonte y se pregunta dónde quedó la nieve que había cuando se casó, pues recuerda que el ingreso a ese lugar era complicado para los vehículos.

En 1984 no solo caía una llovizna, sino que había nevado en la zona, por lo que los invitados caminaron varios minutos para llegar a la boda. Todos sabían que debían ir abrigados, pero algunos desconocían que iban a pisar la nieve, así que hicieron de tripas corazón para avanzar. “El padrino de matrimonio era un general que fue con su traje de gala y zapatos de charol”, ríe Juan cuando observa el álbum de fotografías de su enlace matrimonial.

La caminata agotadora y la sensación térmica ocasionaron que la boda no se llevara a cabo donde está la cruz del padre Iturralde, sino más abajo. En esta ocasión, los esposos quieren estar juntos en el lugar donde se iban a casar, así es que suben un sendero empinado que por momentos hace dudar a Juan sobre su capacidad para trepar, pero se sobrepone al cansancio y reta a su presión alta para llegar a la punta donde está el recuerdo de su mentor en el montañismo. El ambiente es raro, ya que las nubes ascienden como si fuese el vapor de una olla.

Los esposos llegan a la cruz del sacerdote Gustavo Iturralde.

En 1984, en cambio, nevaba de manera copiosa, por lo que improvisaron una estructura para proteger al padre Vicente María Beneyto. El aire era festivo: nada más al llegar, los asistentes empezaron a jugar con bolas de nieve, mientras que María se guarecía en una carpa para ponerse un vestido blanco. A la par, Juan llevaba botas y su traje de montaña.

Mientras suben otra vez al Huayna Potosí, los esposos recuerdan que tuvieron que prestarse anillos de los familiares porque habían olvidado ese detalle. El glaciar próximo se encuentra a más de una hora de caminata. Ya no son tan jóvenes como antes, así es que deben descansar un poco para llegar a su objetivo.

En cambio, tres décadas antes lucían mucha vitalidad y tenían ganas de cumplir con otra tradición: bailar el vals. La música salió de una pequeña radiograbadora que apenas se escuchaba, pero que servía para animar a la gente.

“Pero falta la segunda parte”, espeta Juan, quien confiesa que un sueño no cumplido es el de ascender al Everest, la montaña más alta del planeta (8.848 msnm). En su honor, y como un homenaje, bautizaron a sus hijos con los nombres de los tres picos que rodean al coloso que comparten China y Nepal. Así nacieron Lhotse, Nuptse y Changtse.

Después de 33 años de haberse dicho “Sí, acepto” han regresado al Huayna Potosí, donde nuevamente cruzan sus miradas cómplices, hablan en voz baja y, de pronto, sonríen de la relación que comenzó por el gusto por los deportes y que se cimentó en su cariño por los nevados.




viernes, 18 de agosto de 2017

Niña embarazada se casa con niño de su misma edad



Dos niños de 13 años se casaron después de que los padres de la pareja organizaran la boda. La niña además estaba embarazada de cinco meses en ese momento. Según la ley china, se trata de una boda ilegal ya que la edad mínima para que las mujeres puedan casarse legalmente es de 20 y para los hombres de 22.

La boda de dos niños de 13 tuvo lugar en el condado de Ding'an, provincia de Hainan, en el sur de China, y fue organizada por los padres de la pareja. En un video publicado en el servicio de streaming chino YouKu, puede verse a los recién casados vestidos de rojo, rodeados de sus familiares y amigos.

La boda no será reconocida oficialmente por el Estado. Aun así, según Jiang Quanbao, profesor de la Universidad Xi'an Jiaotong, no hay ninguna sanción específica por violar la ley en el país.

A pesar de tener una de las restricciones de edad más antiguas en el matrimonio (en el Reino Unido la edad legal es de 16 años, mientras que en Irán se puede casarse a los nueve años, con el consentimiento judicial), existen numerosos matrimonios infantiles en China, recoge The Independent.

martes, 8 de agosto de 2017

Daniela Padilla & Gonzalo Rodríguez

El pasado sábado 22 de julio, Daniela Padilla y Gonzalo Rodríguez unieron sus vidas en matrimonio. La ceremonia fue en la Iglesia de San Miguel de Tiquipaya, luego de la cual los padres de los novios invitaron a una linda recepción en ambientes del Hotel Regina Resort & Convenciones- Tiquipaya. Los invitados disfrutaron una exquisita cena que estuvo a cargo de la chef Rosa Rodríguez, la deliciosa torta fue de María Elena Khek y la linda decoración de La Meson.


jueves, 3 de agosto de 2017

Los invitados de la boda de Messi... ¿unos tacaños?


Gran decepción manifestaron los argentinos a través de las redes sociales al enterarse de la cantidad de dinero que donaron los 260 invitados al casamiento de Lionel Messi y Antonela Roccuzzo. La 'boda del año' apenas recaudó $us 11.257.

Los medios de comunicación 'destrozaron' con sus titulares a las grandes estrellas del deporte que asistieron al evento. La mayoría de los futbolistas invitados ganan más de $us 6 millones al año.

Lio y Antonela pidieron a sus amigos que no les dieran obsequios, sino que entregaran donativos para la ONG Techo. La organización reveló el total de la donación: "Fiel a nuestros principios de transparencia, les queremos contar que hasta el momento se recaudaron diez viviendas de emergencia". El dato causó asombro, ya que se filtró que Gerard Piqué se gastó 15 mil dólares en una sala del casino City Center esa noche.


miércoles, 2 de agosto de 2017

BODAS DE ORO RAMIRO Y SOFÍA

Conmemorando sus 50 años de vida en pareja, los esposos Ramiro y Sofía Rollano renovaron sus votos matrimoniales en una emotiva ceremonia celebrada en la iglesia de la Recoleta. Posteriormente, sus hijas ofrecieron una recepción social en el salón La Glorieta del Gran Hotel Cochabamba.

01. Los esposos Rollano junto a sus hijos y nietos. 02. La pareja junto a un grupo de amigos. 03. Ramiro y Sofía Rollano. 04. Patricia Taborga y Ramiro Lupo. 05. Marco Claure, Paula Urquidi, Rosario de Urquidi, José Luis Baptista. 06. Ramiro y Sofía junto a sus hijas Cecilia, Moira y Verónica. 07. Karla Maldonado, Patricia Taborga, Sergio Tejada. 08. Susana

de Ghetti, Marta de Gumucio, Beba de Zamora, Eliza de Torrico 09. Karina Salazar, Rafaella y Freddy Rollano, Rebeca Paz, Jorge Rollano, Martha y Carmen Paz, Fernando Rollano.

martes, 1 de agosto de 2017

IVÁN Y MARÍA SELLAN SU AMOR Y CELEBRAN SU BODA RELIGIOSA

Iván García y María Padilla sellaron su amor ante Dios al celebrar su boda religiosa en el templo San Juan Bautista. La pareja, que ya estaba unida en matrimonio civil, compartió este momento espiritual y especial con su familia y amigos. Los invitados, después de la ceremonia, participaron de la recepción social preparada por los novios en el salón de eventos California, al sur de la ciudad.

Sucre Expoboda 2017 congregará en Sucre a 11 diseñadores

La cuarta edición de la Expoboda Sucre 2017 se alista para deleitar con una muestra-exposición nupcial entre el 4 y el 6 de agosto en la Hostería El Recreo. 11 diseñadores mostrarán sus creaciones y una quincena de empresas entendidas en el rubro se unirán a las jornadas.

El director de la Expoboda, Josué Hernández, señaló que el fin del evento es aglomerar a empresas de la ciudad y del interior del país dedicadas a eventos nupciales para ofertar sus servicios.

Este año, varios invitados de Santa Cruz, Cochabamba y Tarija estarán presentes con novedades.

La exposición abrirá sus puertas a las 15:00 del viernes; la inauguración se realizará a las 18:00. El desfile nupcial de 11 diseñadores será el sábado de 9:30 a 20:30, y el domingo desde el mediodía hasta las 18:30, con ingreso libre, en El Recreo, ubicado en el kilómetro 6.5 de la carretera a Yotala.

Se planea coordinar con el servicio de micros para facilitar el transporte de los visitantes.