domingo, 7 de enero de 2018

Tradiciones que Meghan y Harry tendrán que seguir en su boda

1. La reina tiene que dar el permiso a los novios para casarse.

La ley sobre bodas reales de 1772 exige que los descendientes de su majestad cuenten con su permiso para casarse. Otra de 1701 prohíbe además que los royals se casen con católicos. Antes de casarse con Harry, Meghan Markle se convertirá al anglicanismo.

2. Siempre se anuncia oficialmente el compromiso de los novios.

En el caso del príncipe Harry, fue Clarence House, la residencia oficial de su padre Carlos de Inglaterra, la que el pasado mes de noviembre anunció su compromiso con Meghan Markle. La pareja posó ese mismo día para los fotógrafos en los jardines del palacio de Kensington y tuvimos entonces ocasión de admirar el anillo de Meghan.

3. Los novios conceden siempre una entrevista después del anuncio de su compromiso.

En la suya, Meghan contó que Harry le propuso matrimonio mientras asaban un pollo en su casa de Toronto.

4. La reina es la encargada de enviar las invitaciones a la boda.

Con motivo de la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton, Isabel II envió 1.900 invitaciones. En el caso de Harry y Meghan, todavía no se ha llegado a este paso, pero su lista de invitados ya está dando mucho que hablar.

5. Los novios eligen a sus pajes.

En España los llamamos los niños de arras. No se ha anunciado oficialmente, pero lo más seguro es que Harry y Meghan elijan al príncipe George y a la princesa Charlotte, los dos hijos de Kate y Guillermo.

6. El novio no tiene un padrino, sino varios “partidarios” (supporters).

El príncipe Guillermo, sin embargo, rompió esta tradición y nombró padrino a su hermano Harry. Desconocemos por ahora si este hará lo mismo o elegirá a uno de sus amigos.

7. La novia debe ir de blanco.

Lo que hoy parece una obviedad en cualquier iglesia, es una tradición que de hecho empezó en Inglaterra la reina Victoria, en 1840.

8. El ramo de la novia siempre incluye una ramita de mirto.

Otra de las tradiciones iniciadas por la reina Victoria. Después de su boda con el príncipe Alberto, Victoria plantó su ramo de mirto en los jardines de Osborne House, en la isla de Wight, y desde entonces todas las royals que pasan por altar llevan un ramito de ese mismo arbusto en su ramo.

9. La novia deja su ramo sobre la tumba del “Soldado Desconocido”, en la abadía de Westminster.

Meghan Markle, sin embargo, se casará en la capilla del castillo de Windsor.

10. La novia siempre lleva una tiara.

Por su boda con el príncipe Carlos, la reina Isabel le regaló a Diana la tiara Cambridge, que después hemos visto a menudo lucir a Kate Middleton. Meghan todavía está esperando la suya.

11. El novio viste uniforme militar.

12. Las invitadas deben acudir con sombrero.

Habrá que estar atento a los modelos que para esta ocasión elijan la princesas Beatriz y Eugenia de York.

13. Siempre hay una fotografía oficial de los novios con la familia real.

Para cuando el príncipe Harry y Meghan Markle se casen, habrá nacido ya el tercer hijo de Kate Middleton, por lo que tal vez la novia no sea la única cara nueva en el retrato familiar.

14. La familia real es quien se hace cargo de costear la boda.

15. Hay dos tartas nupciales, tradicionalmente de fruta.

La de Harry y Meghan sabrá a plátano, por una broma de la pareja.

16. A los invitados se les obsequia por correo con un pedazo de la tarta.

Los que no tengan el honor de asistir a la boda del príncipe Harry y quieran probarla, tal vez puedan echar un vistazo a eBay.

17. Los anillos de los novios están hechos de oro de Gales.

En este caso, la tradición comenzó en 1923 con la boda de Elizabeth Bowes Lyon y el futuro rey Jorge VI.

18. La familia real se sienta en el lado derecho de la iglesia si el novio pertenece a la realeza.

En otro caso, se sientan en el izquierdo.

19. Las mujeres que se casan con los sucesores al trono británico heredan el título de su marido.

En el Reino Unido, solo aquellas mujeres de sangre azul pueden acompañar su nombre del título de princesa. Meghan Markle, por tanto, no será la princesa Meghan sino, en su caso, la princesa Harry de Gales.

20. Los recién casados y el resto de miembros de la familia real salen a saludar en el palacio de Buckingham y se besan frente al pueblo.


¿Es el blanco sinónimo de pureza?

Es el atuendo por defecto para las novias en la cultura occidental, pero ¿qué representa realmente el omnipresente vestido de bodas blanco?

Resulta que no exactamente lo que siempre hemos asumido.

La tradición de que las novias se vistan de blanco nunca ha buscado simbolizar la virginidad o la pureza, según una exposición que explora la historia de la prenda.

La función principal del vestido blanco nupcial era la ostentación.

“La connotación de pureza no era importante”, dice Edwina Ehrman, curadora del museo Victoria & Albert de Londres, Reino Unido, a la BBC.

“Se trataba de riqueza. A lo largo del siglo XVIII y XIX, las mujeres que podían pagarlo se casaban de blanco”, cuenta.

En los días en que el lavado se hacía minuciosamente a mano con una tabla de lavar, era casi imposible limpiar completamente un vestido blanco.

“Era una prenda que vestías solo una vez, por lo que era solo para los más ricos”, señala.

Ehrman ha estudiado cómo los vestidos de novia han cambiado en sintonía con la moda y la sociedad a lo largo de los siglos y, de paso, también desmiente algunas de las suposiciones que hemos mantenido durante mucho tiempo.

El vestido de novia blanco (o marfil), popularizado por la Reina Victoria de Inglaterra cuando vistió uno en su boda con el Príncipe Alberto en 1840, ciertamente ha perdurado.

No se puede negar su poder simbólico. Para muchas novias, representa una nostalgia romántica y el trabajo de muchos diseñadores.

“Puede tener un efecto transformador”, dice Ehrman. “Y si ya has estado viviendo con tu pareja o incluso si has tenido hijos, es posible que quieras ponerte blanco en tu boda porque sientes que marca una nueva etapa en tu relación”.

EL BLANCO ES EL COLOR MÁS CÁLIDO

Tan esencialmente nupcial se ha vuelto el vestido blanco, que ahora cuando una novia decide casarse vistiendo otro color, se le considera atrevida y rebelde.

Piensa por ejemplo en la bailarina burlesca estadounidense Dita Von Teese, que usó un vestido púrpura de Vivienne Westwood para casarse con Marylin Manson en 2005; o en la cantante Gwen Stefani en un dramático diseño teñido de John Galliano; o en las actrices Anne Hathaway, Jessica Biel y Reese Witherspoon, que se casaron recientemente vestidas de un rosa no convencional.

El reciente lanzamiento de las colecciones de vestidos de novia no blancos de los diseñadores Oscar de la Renta y Vera Wang se consideró como un paso radical en la conservadora industria nupcial.

Sin embargo, casarse de rosa, morado, amarillo, rojo (el color típico del vestido de novia en China) o cualquier otro color no es nada nuevo en la cultura occidental, ni particularmente irreverente, dice Ehrman.

“A lo largo de los siglos, las novias que estaban interesadas en la moda a menudo se han casado vistiendo diferentes colores, y después volvían a usar muchas veces los vestidos, alterándolos para adaptarlos a la moda o a sus cuerpos cambiantes”, comenta.

“Y también era común que las mujeres no compraran un vestido nuevo para su boda, sino que simplemente se casaran con el mejor atuendo que tuvieran”, agrega.

La moda nupcial se adaptó a los tiempos de guerra lo mejor que pudo. “La gente hacía lo que podía durante la Segunda Guerra Mundial”, explica Ehrman.

“Pedían prestado un vestido o usaban su uniforme de servicio. Las mujeres de las fuerzas armadas alquilaban un vestido y algunas novias cosían vestidos con tela de cortinas. Tenemos un ejemplo en la exposición de un vestido con estampado de flores hecho de tela ligera de tapicería”, detalla.

Después de la guerra, el vestido que llega la mitad de la pantorrilla se hizo popular y era preferido por mujeres que tuvieran carreras profesionales.

También hubo algunos vestidos únicos en su estilo que resultaron espectaculares.

Margaret Whigam, la duquesa de Argyll, en Reino Unido, y una de las primeras “it girls” (chica de moda), usó un vestido grande y vistoso del diseñador británico Norman Hartnell para su matrimonio.

“Era hermosa, rica y le encantaban las cámaras: era la clienta perfecta para Hartnell”, dice Ehrman. “Esa no era una prenda que pudiera ser alterada para otra ocasión”.

En la década de 1960, la cantante escocesa Lulu vistió un abrigo blanco con capucha y ribetes de piel sobre un mini vestido y botas altas.

El vestido diseñado por Thea Porter se exhibió en una exposición previa del museo Victoria & Albert, en Londres.

La prenda de terciopelo devoré, —”recatada pero coqueta”, como la describe Ehrman— es esencialmente setentera.

“La razón por la que el vestido de novia blanco ha sobrevivido es porque puede evolucionar y seguir estando de moda, persiste porque puede reinventarse”, afirma.

La diseñadora Jenny Packham está de acuerdo. “Los trajes de boda más memorables para mí son los que definen una era desde la perspectiva de la moda”, dice, “como Bianca Jagger (exesposa de Mick Jagger) con ese traje blanco en su boda, o (la actriz) Audrey Hepburn con un mini vestido y pañuelo en la cabeza”.

Packham diseña ropa nupcial y ropa para eventos nocturnos (y es una de las favoritas de muchas mujeres de alto perfil, incluida la duquesa de Cambridge).

Entonces, ¿qué época influye más en la colección nupcial de Packham? “Los años 30 son siempre una gran fuente de inspiración, una época maravillosamente decadente y glamorosa entre las guerras, fue una explosión de diseño de proporciones divinas”, sostiene.

¿Y cómo cree ella que evolucionará el vestido de novia? “Este traje debe destacarse como prenda de vestir... Actualmente hay una disputa estancada, cómoda, entre la moda de la alfombra roja de los famosos y la del pasillo al altar. Nadie en uno de estos dos lugares quiere verse como alguien en el otro”, opina.

La diseñadora Alice Temperley está influenciada por las siluetas y el espíritu de la década de 1920. ¿Por qué cree ella que el vestido romántico y ultrafemenino ha durado tanto tiempo?

“El vestido de novia es tradicional, atemporal y desafía las tendencias”, dice, recordando su propio vestido de novia, hecho con “encaje antiguo y lentejuelas de los años 20 que había coleccionado desde niña”.

HACIENDO UN MANIFIESTO

Todo está en los detalles, piensa Gareth Pugh, que ha creado trajes de presentaciones para las cantantes Lady Gaga y Kylie Minogue, y un vestido de novia dramático pero romántico para la estilista Katie Shillingford, que es parte de la colección del museo Victoria & Albert.

“Un traje para el escenario y un vestido de novia tienen funciones muy específicas que cumplir”, dice Pugh a la BBC.

“Sin embargo, el enfoque y el proceso son muy diferentes. Por lo general, la comodidad y la capacidad para moverse fácilmente son lo primero en la lista de requisitos de los trajes para actuar, además de que deben ser visualmente impactantes”, explica.

“Con un vestido de novia hay capas de sutileza que uno puede lograr y que simplemente no puedes replicar en el escenario, generalmente porque el vestido de novia se ve mucho más de cerca. Y una novia está más dispuesta a renunciar a la comodidad”, añade.

¿Y cómo cree Pugh que cambiará el vestido de novia? “Creo que la idea de vestirse y presentar un lado de uno mismo que sea una fantasía siempre será atractiva”, responde.

“Para la mayoría, una boda es quizás el día en el que se le permite ser libre y realmente extravagante”, continúa. “Siempre habrá un nicho de mercado para los vestidos blancos tradicionales, pero me gusta la idea de que el vestido sea un poco más personal, algo que se hace con amor y cuidado, algo que requiere tiempo y paciencia, muy parecido al matrimonio en sí”.

Y al igual que el matrimonio en sí, el atuendo nupcial sigue evolucionando. Como dice Edwina Ehrman, “las bodas homosexuales y las bodas transculturales son ejemplos de cómo se están estableciendo nuevas tradiciones”.

Todo esto contribuye a la multimillonaria industria global de ropa nupcial.

“Definitivamente ahora hay un espíritu de competitividad en torno a las bodas: el fenómeno bridezilla —mezcla de bride (novia en inglés) con Godzilla, para referirse a las novias que se vuelven un monstruo durante los preparativos de la boda— o groomzilla —groom (novio en inglés) y Godzilla— es real”, dice Ehrman.

Y la bridezilla alternativa que desea hacer un manifiesto consciente a través de su boda puede ser igual de competitiva.

De hecho, algunas descartan el vestido de novia blanco para dar un mensaje sobre política de género.

ESO ES ABSURDO, DICE EHRMAN

“Si quieres usar un vestido de color en el día de tu boda, o pantalones, o ir descalza, hazlo. Pero la idea de que usar un vestido de novia blanco te esclaviza de alguna manera es absurda: la igualdad y el respeto son lo que importa en un matrimonio, no lo que usas en tu boda. Cuando se trata de ropa de novia moderna, somos increíblemente afortunados de tener tanta diversidad de opciones”. BBC


martes, 12 de diciembre de 2017

Lo que se sabe de la Boda Real

Ya es oficial. El príncipe Harry y la actriz Meghan Markle, protagonista de la teleserie norteamericana Suits, contraerán nupcias en mayo de 2018, fecha que eligieron para no coincidir con el mes en el que se casó, hace seis años, el hermano mayor del novio y heredero de la corona británica, William.

Aunque, de inicio, la prensa no se mostró tan entusiasta con esta unión, como con la de Kate Middleton y el Príncipe William, la familia real, sí. Esa sensación la transmitió el Duque de Cambridge en días pasados, en una visita oficial a Finlandia. Allí, dijo en tono distendido: “Estamos todos muy emocionados, encantados por los dos. Les deseamos toda la felicidad del mundo”. A partir de entonces, los medios no paran de cotillear.

El compromiso comenzó a toda miel. “Pasó hace unas semanas. Fue una noche típica, comimos pollo rostizado y llegó una gran sorpresa. Fue algo dulce, natural y romántico cuando él (Harry) me lo propuso”, detalló Markle en una entrevista a la BBC, para contar cómo pidió su mano.

¿Qué más se sabe al respecto? Según la revista Vogue, el anillo de compromiso fue diseñado por el propio Harry. Es una sortija redonda de diamantes, con uno central proveniente de Botsuana. También lleva dos de la colección personal del Príncipe, piedras preciosas que pertenecieron a su madre, Diana de Gales.

Ahora la pareja se ocupa de los preparativos. Desde la cuenta oficial del Palacio de Kensington en Twitter se informó de que el enlace será en la capilla San Jorge del Castillo de Windsor, en Londres. También se detalló que los gastos correrán por parte de la familia real. Los futuros esposos vivirán en Nottingham Cottage, una residencia ubicada dentro del complejo palaciego.

La relación de Meghan y Harry generó polémica al principio, pues ella es divorciada —lo cual no es bien visto en la conservadora casa real británica—, además de ser actriz. Aún así, el pueblo británico demostró su agrado con la relación, ya que Harry se casará con una persona que es un modelo para los jóvenes por ser activista de los derechos de las mujeres.

La pareja hizo su primera aparición formal a finales de septiembre en los Juegos Invictus, en Toronto, Canadá. Desde entonces, los medios empezaron a dar más cobertura a los enamorados y descubrieron ciertos cambios en Meghan, hay quienes la encuentran más recatada.

A mediados de octubre, el Palacio de Kensington emitió un comunicado anunciando que el príncipe Harry haría oficial su compromiso, lo que se concretó el 27 de noviembre. Finalmente, en 2018 habrá la esperada unión entre Hollywood y la Realeza Europea.

lunes, 9 de octubre de 2017

¡Sí, acepto! Propuestas de afamados diseñadores



Qué mejor que inspirarte en las creaciones de diseñadores y casas de moda que participan en eventos como el New York Bridal Week y el Barcelona Bridal Week.

Esto te ayudará a perfilar mejor el vestido de boda de tus sueños según tu estilo y tu figura.

Éstas son las últimas tendencias en colecciones primavera 2018.

Óscar de la Renta:

No sería una colección de Óscar de la Renta sin flores. El fallecido y genial diseñador fue conocido por su maravilloso lazo floral, pétalos de flores 3D y pintorescos estampados, todos inspirados en sus propios jardines espectaculares. Para su colección de novias primavera 2018, los codirectores y creativos Fernando García y Laura Kim le rindieron tributo no sólo con flores, sino también con delicados helechos y hojas de parra. El resultado ha sido un clásico Óscar, elegante, pero no cargado, e indiscutiblemente femenino.

Pronovias:

Los nuevos diseños de Hervé Moreau, director creativo de Pronovias, son románticos y cargados de tejidos joya, y es que los bordados joya de hilos metalizados, piedras y troquelados son los protagonistas de muchos vestidos, con pedrería que cubre todo el cuerpo, convirtiendo los diseños en auténticas joyas.

Zuhair Murad:

Zuhair Murad Bridal apuesta por las novias radiantes y atrevidas, con muchísimo estilo y sentido de la moda. Si pensabas que las transparencias y el efecto tatuaje en los looks de novia estaban ya de capa caída, echa un vistazo a lo que propone el libanés y alucina.
El escote bardot es una de las tendencias que ya forman parte de los “must have” del momento. Obviamente, las prendas nupciales tienen que aprovechar el tirón de enseñar los hombros y Zuhair Murad Bridal ha apostado por ello.

Carolina Herrera:

Las novias de Carolina Herrera 2018 son absolutamente diferentes a las novias clásicas. Si te casas el año que viene y quieres lucir un look nupcial atípico, pero sin perder el toque romántico tradicional, no te pierdas estos diseños: vestidos cortos, estilismos con pantalón o de dos piezas y prendas de punto.
Las formas y cortes emblemáticos de la casa se reinterpretan con bordados florales realizados a mano para ensalzar a la novia. Y es que la colección está inspirada en un jardín de flores.

Christian Siriano:

Para su tercera colección de novias, el diseñador ha combinado la extravagancia y modernidad. Ha pensado su colección para novias tradicionales y para aquellas a quienes les encanta dejar su propia huella. También ha apostado a la practicidad, pensando en faldas intercambiables y superpuestas.

Vera Wang:

Vera Wang es una de las diseñadoras más famosas y acreditadas en el mundo de los vestidos de novia, a través de los años ha vestido a muchas artistas el día de su boda, por lo cual ha logrado posicionarse de buena manera en la industria y que la gente espere con ansias año con año sus colecciones. Para su colección de primavera 2018, la creativa estadounidense se inspiró en líneas más sencillas y vestidos asimétricos.
Si hay un común denominador en su nueva colección son las mangas, las podemos ver de todas las maneras y formas. Para rematar, sus trajes lucen detalles en color negro que crean un contraste original y elegante: el romanticismo relacionado con las asimetrías y los accesorios de novia más chic.

Marchesa:

Finamente delicada y repleta de exquisitos motivos florales, los vestidos de novia de Marchesa 2018 Primavera Verano ofrecen detalles modernos y una estética romántica sin pretensiones.
Los vestidos corte sirena y corte princesa destacan en la nueva colección de Marchesa, con una combinación de tejidos que apuesta por el encaje, el tul y la tafeta. Siguiendo la tendencia, verás muchos hombros descubiertos (estilo off-shoulder), vestidos con detalles en negro, sumado al romanticismo de los encajes y transparencias.

Reem Acra:

La colección de vestidos de novia Reem Acra 2018 propone para el próximo año rompedores y elegantes diseños en los que se incorpora el color negro. Ya sea a través de complementos o en el propio vestido, el color más elegante por excelencia se abre paso en lo que, hasta ahora, estaba solo reservado para las diferentes tonalidades de blanco. La diseñadora libanesa vuelve a sorprender con una elegante línea cargada de fantasía que mezcla tejidos y colores a la perfección. Vestidos de novia acompañados de sofisticados brillos y delicados bordados y “charmeuse” negro que componen algunas de las propuestas más seductoras para tu gran día.

Elie Saab:

¿Quién no querría casarse con un vestido de alta costura como este? Para su confección, Elie Saab ha utilizado la técnica del efecto tatuaje con un tul de encaje en hilos de seda que se amolda al cuerpo de la novia de forma brillante.
Las faldas desmontables son otra de las propuestas en vestidos de novia 2018. Elie Saab elige un fabuloso vestido sirena en tul con flores que se complementa con una falda desmontable con cola estilo princesa. ¡Nos encanta!

Justin Alexander:

Con la elegancia que siempre se lo ha caracterizado, los diseños que más cautivaron son los vestidos de novia con escote palabra de honor. A estos se suman el escote ilusión, los profundos escotes en V, el halter y otros que destacan por sus mangas largas.
Los vestidos de novia corte princesa y los cortes sirena son los más cotizados por las novias. Algunos con encaje en la parte delantera, espalda, faldas e incluso en las mangas. Algo para destacar en esta nueva colección son las faldas con cola de tul.

Rosa Clará:

La colección de Rosa Clará para la próxima temporada 2018 se centra en reflejar la figura de la mujer en todo su esplendor con diseños románticos. Las líneas etéreas y los tejidos vaporosos representan a una novia muy femenina, pero sutil y elegante. Transparencias, encajes, bordados hechos a mano y llamativos y sensuales escotes son los protagonistas de esta preciosa colección.

Ángel Sánchez:

El venezolano, una auténtica celebridad en Estados Unidos que ha vestido a estrellas como Meryl Streep o Taylor Swift, presentó por primera vez en Europa su colección Rose Mist.
Sus diseños nupciales, pero también de fiesta, transmiten frescura y delicadeza en cada uno de sus detalles, que se componen de pétalos de nácar o pequeñas figuras geométricas de PVC que salpican las mangas y escotes de sus vestidos. Todo ello en una sutil paleta que juega con suavísimos azules y rosas apenas distinguibles del blanco y que sólo queda rota por el rotundo negro.






Vanessa Angulo C. & Luis Veizaga M.



Vanessa Angulo Centellas y Luis Veizaga Manrique unieron sus vidas en matrimonio el pasado 30 de septiembre. La ceremonia religiosa, civil y la hermosa recepción se llevó a cabo en el Centro Ecoturístico “La Vendimia” en Tiquipaya.

La organización y el catering estuvieron a cargo de “La Cucina”. La decoración fue realizada por “Gissela florería”, la mesa dulce por “Pastelería San Luis” y la torta estuvo a cargo de Mireya Sánchez de Salinas. El vestido de la novia de Pronovias-Barcelona.


Una boda llena de amor y diversión



Los invitados compartieron un momento inolvidable
El pasado sábado Amael Cardozo Casasola y Paola Crespo Figueroa contrajeron nupcias. La celebración la realizaron con las personas que más quieren, entre ellas amigos y familiares.
Los invitados disfrutaron de una gran velada, donde compartieron un momento inolvidable. Disfrutaron también de una exquisita cena y música bailable al gusto de la pareja.

Durante la velada sobresalió el amor como también la elegante decoración en tonos palo de rosa, el color favorito de la novia. El evento se realizó en la Cabaña de Don Pedro, lugar en el que se atendió de la mejor manera a todos los invitados.
Pero también la fiesta contó con el ritmo contagioso del grupo Divertilokos, que a las doce de la noche hicieron su ingreso para hacer bailar a todos los presentes al ritmo de la batucada. Así, invitados y novios gozaron de una inolvidable Hora loca.


El príncipe azul de Almanza Novios



Cuando las novias llegan al día de su boda, las está esperando su príncipe azul. Ese mágico e inolvidable momento es recreado por Almanza Novios, una línea de tradición y de admiración.

A estos trajes, en particular, le dan una especial dedicación porque destacan al varón en un acontecimiento muy importante para su vida.

Lucir elegante para ese día es posible gracias al esmero que se ve plasmado en cada detalle del traje, en cada textura y en cada material aplicado en su confección. Detalles que quedarán impresos en la memoria de cada uno de los invitados a la boda.

La premisa es que cada terno sea único, como lo es cada novio, digno de ser recordado por el resto de sus vidas.

Un traje Almanza Novios es y será por siempre alta moda masculina. •